
MIS LECTURAS
En una lejana monta�a viv�an dos ermita�os que rend�an culto a Dios y que se amaban uno al otro.
Los dos ermita�os pose�an una escudilla de barro que constitu�a su �nica posesi�n.
Un d�a, un esp�ritu malo entr� en el coraz�n del ermita�o m�s viejo, el cual fue a ver al m�s joven.
-Hace ya mucho tiempo que hemos vivido juntos -le dijo-. Ha llegado la hora de separarnos. Por tanto, dividamos nuestras posesiones.
Al o�rlo, el ermita�o m�s joven se entristeci�.
-Hermano m�o -dijo-, me causa pesar que tengas que dejarme. Pero si es necesario que te marches, que as� sea. Y fue por la escudilla de barro, y se la dio a su compa�ero, dici�ndole
-No podemos repartirla, hermano; que sea para ti.
-No acepto tu caridad -replic� el otro-. No tomar� sino lo que me pertenece. Debemos partirla.
El joven razon�:
-Si rompemos la escudilla, �de qu� nos servir� a ti o a m�? Si te parece, propongo que la juguemos a suerte.
Pero el ermita�o persisti� en su empe�o.
-S�lo tomar� lo que en justicia me corresponde, y no confiar� la escudilla ni mis derechos a la suerte. Debe partirse la escudilla.
El ermita�o m�s joven, viendo que no sal�an razones, dijo:
-Est� bien: si tal es tu deseo, y si te niegas a aceptar la escudilla, romp�mosla y repart�mosla.
Y entonces el rostro del ermita�o m�s viejo se descompuso de ira, y grit�:
- �Ah, maldito_ cobarde! no te atreves a pelear, �eh?
Hubo una vez un hombre rico muy orgulloso de su bodega y del vino que all� hab�a; y tambi�n hab�a una vasija con vino a�ejo guardada para alguna ocasi�n s�lo conocida por �l.
El gobernador del estado lleg� a visitarlo, y aqu�l, luego de pensar, se dijo: "Esa vasija no se abrir� por un simple gobernador".
Y un obispo de la di�cesis lo visit�, pero �l dijo para s�: "No, no destapar� la vasija. �l no apreciar� su valor, ni el aroma regodear� su olfato".
El pr�ncipe del reino lleg� y almorz� con �l. Mas �ste pens�: "Mi vino es demasiado majestuoso para un simple pr�ncipe".
Y a�n el d�a en que su propio sobrino se desposara, se dijo: "No, esa vasija no debe ser tra�da para estos invitados".
Y los a�os pasaron, y �l muri� siendo ya viejo, y fue enterrado como cualquier semilla o bellota.
El d�a despu�s de su entierro tanto la antigua vasija de vino como las otras fueron repartidas entre los habitantes del vecindario. Y ninguno not� su antig�edad.
Para ellos, todo lo que se vierte en una copa es solamente vino
Buscamos la felicidad, pero sin saber d�nde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.
S�lo es inmensamente rico aquel que sabe limitar sus deseos.
Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo.
El que revela el secreto de otros pasa por traidor; el que revela el propio secreto pasa por imb�cil.
El amor propio, al igual que el mecanismo de reproducci�n del genero humano, es necesario, nos causa placer y debemos ocultarlo.
Una colecci�n de pensamientos debe ser una farmacia donde se encuentra remedio a todos los males.
Azar es una palabra vac�a de sentido, nada puede existir sin causa.
Hay alguien tan inteligente que aprende de la experiencia de los dem�s.
Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero.
Todo les sale bien a las personas de car�cter dulce y alegre.
Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere.
La amistad es m�s dif�cil y m�s rara que el amor. Por eso, hay que salvarla como sea.
Ama hasta que te duela. Si te duele es buena se�al.
Un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo ser� siempre un hermano.
En un beso, sabr�s todo lo que he callado.
No olvides nunca que el primer beso no se da con la boca, sino con los ojos.
Cuando mi voz calle con la muerte, mi coraz�n te seguir� hablando.
La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un coraz�n que habita en dos almas.
El amor es: el dolor de vivir lejos del ser amado.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes
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Uno est� enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es �nica.
El verdadero amor es como los esp�ritus: todos hablan de ellos, pero pocos los han visto.
Los verdaderos amigos se tienen que enfadar de vez en cuando.
Lo pasado ha huido, lo que esperas est� ausente, pero el presente es tuyo.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
La posibilidad de realizar un sue�o es lo que hace que la vida sea interesante.
Lo bueno de los a�os es que curan heridas, lo malo de los besos es que crean adicci�n.
Ni la ausencia ni el tiempo son nada cuando se ama.
La amistad duplica las alegr�as y divide las angustias por la mitad.
El m�s dif�cil no es el primer beso sino el �ltimo
Lo que hoy siente tu coraz�n, ma�ana lo entender� tu cabeza.
La se�al de que no amamos a alguien es que no le damos todo lo mejor que hay en nosotros.
Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma direcci�n.
Nunca desistas de un sue�o. S�lo trata de ver las se�ales que te lleven a �l.
Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.
La gente se arregla todos los d�as el cabello. �Por qu� no el coraz�n?
Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace.
El verdadero amigo es aquel que a pesar de saber como eres te quiere.
Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad.
La primera vez que me enga�es, ser� culpa tuya; la segunda vez, la culpa ser� m�a.
Quien no comprende una mirada tampoco comprender� una larga explicaci�n.
El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona.
La paciencia es un �rbol de ra�z amarga pero de frutos muy dulces.
El alma que hablar puede con los ojos, tambi�n puede besar con la mirada.
Hay que escuchar a la cabeza, pero dejar hablar al coraz�n.
Amistad que acaba no hab�a comenzado.
Cuando quieres realmente una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla
Si te caes siete veces, lev�ntate ocho.
S�lo una cosa vuelve un sue�o imposible: el miedo a fracasar.
Quien bien te quiere te har� llorar.
El que es celoso, no es nunca celoso por lo que ve; con lo que se imagina basta.
Las grandes almas tienen voluntades; las d�biles tan solo deseos.
Al primer amor se le quiere m�s, a los otros se les quiere mejor.
El verdadero amigo es aqu�l que est� a tu lado cuando preferir�a estar en otra parte.
Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.
Los amigos son como la sangre, cuando se est� herido acuden sin que se los llame.
Un hombre de noble coraz�n ir� muy lejos, guiado por la palabra gentil de una mujer.
Al final, lo que importa no son los a�os de vida, sino la vida de los a�os.
La memoria es como el mal amigo; cuando m�s falta te hace, te falla.
No basta saber, se debe tambi�n aplicar. No es suficiente querer, se debe tambi�n hacer.
Ex�gete mucho a ti mismo y espera poco de los dem�s. As� te ahorrar�s disgustos.
T�mate tiempo en escoger un amigo, pero s� m�s lento a�n en cambiarlo.
Un coraz�n es una riqueza que no se vende ni se compra, pero que se regala.
El que no tiene celos no est� enamorado.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, f�jate con quien se ha casado ella.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero s�lo el necio se queda sentado en �l.
La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio.
Los hombres enga�an m�s que las mujeres; las mujeres, mejor.
El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarlo, se sabe el valor que tiene.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empe�as en hacer otros planes.
El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.
No sabr�s todo lo que valgo hasta que no pueda ser junto a ti todo lo que soy.
Si no recuerdas la m�s ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado.
Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el oc�ano.
Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras que no la ame.
" A las mujeres les gustan los hombres callados porque se creen que las est�n escuchando�.
"La clave de la eficacia es el orden"
"La Fama es vapor, la popularidad un accidente y el dinero tiene ...
"LO POSIBLE YA SE HIZO LO IMPOSIBLE ESTA EN TUS MANOS"
"MAS VALE TRIUNFAR HONRADAMENTE QUE DEBIDO A UN FRAUDE"
Al vencer sin obst�culos se triunfa sin gloria.
Caigo y me levanto con mas fuerza
Citadme diciendo que me han citado mal.
Cuando llegue la prosperidad no la uses toda
cuida lo que tienes y no te preocupes por lo que no tienes
De postre tenemos merengue (El negro quiere bailar)
Dios concede la victoria a la constancia
Hubo una vez en un lugar una �poca de much�sima sequ�a y hambre para los animales. Un conejito muy pobre caminaba triste por el campo cuando se le apareci� un mago que le entreg� un saco con varias ramitas."Son m�gicas, y ser�n a�n m�s m�gicas si sabes usarlas" El conejito se mor�a de hambre, pero decidi� no morder las ramitas pensando en darles buen uso.
Al volver a casa, encontr� una ovejita muy viejita y pobre que casi no pod�a caminar."Dame algo, por favor", le dijo. El conejito no ten�a nada salvo las ramitas, pero como eran m�gicas se resist�a a d�rselas. Sin embarg�, record� como sus padres le ense�aron desde peque�o a compartirlo todo, as� que sac� una ramita del saco y se la di� a la oveja. Al instante, la rama brill� con mil colores, mostrando su magia. El conejito sigui� contrariado y contento a la vez, pensando que hab�a dejado escapar una ramita m�gica, pero que la ovejita la necesitaba m�s que �l. Lo mismo le ocurri� con un pato ciego y un gallo cojo, de forma que al llegar a su casa s�lo le quedaba una de las ramitas.
Al llegar a casa, cont� la historia y su encuentro con el mago a sus pap�s, que se mostraron muy orgullosos por su comportamiento. Y cuando iba a sacar la ramita, lleg� su hermanito peque�o, llorando por el hambre, y tambi�n se la di� a �l.
En ese momento apareci� el mago con gran estruendo, y pregunt� al conejito �D�nde est�n las ramitas m�gicas que te entregu�? �qu� es lo que has hecho con ellas? El conejito se asust� y comenz� a excusarse, pero el mago le cort� diciendo �No te dije que si las usabas bien ser�an m�s m�gicas?. �Pues sal fuera y mira lo que has hecho!
Y el conejito sali� temblando de su casa para descubrir que a partir de sus ramitas, ��todos los campos de alrededor se hab�an convertido en una maravillosa granja llena de agua y comida para todos los animales!!
Y el conejito se sinti� muy contento por haber obrado bien, y porque la magia de su generosidad hubiera devuelto la alegr�a a todos
Sopo era un gigante enorme, el m�s grande que haya habido nunca. Pod�a beberse un r�o hasta dejarlo seco, o tomar como ensalada todo un bosque. Y sin duda, su golosina preferida eran las nubes del cielo, frescas y esponjosas, de las que llegaba a comerse tantas que casi siempre acababa empachado, con tales dolores de barriga que terminaba por llorar, provocando entonces grandes riadas e inundaciones.
Sopo viv�a tranquilo y a su aire, sin miedo de nada ni nadie, yendo y viniendo por donde quer�a. Pero a pesar de eso no era feliz: no ten�a ni un s�lo amigo. Y es que cada vez que el gigante visitaba un pa�s, todo eran problemas: con las nubes que com�a Sopo desaparec�an las lluvias para los campos, y con sus empachos y sus llantos todo se inundaba, por no hablar de todos los bosques y granjas que llegaba a vaciar... En fin, que al verle todos hu�an aterrados, y nunca consigui� Sopo compartir un ratito con nadie.
Una noche, al verle llorar, varias estrellas se acercaron a preguntarle la raz�n de su tristeza. Al escuchar su historia, comentaron:
- Pobre gigante. No sabe buscar amigos. Pues la Tierra es el planeta m�s especial que existe, y est� lleno de amigos de todas las clases.
- Pero, �d�nde se pueden buscar amigos? �c�mo se hace eso? - replic� el gigante.
- Ech�ndoles una mano o haciendo cualquier cosa por ellos. Eso es lo que hacen los amigos, �es que no lo sabes? - repondieron divertidas
- Vaya- suspir� Sopo- pues no se me ocurre nada. �Vosotras qu� hicisteis para conseguir amigos?
- Aprendimos a mostrar el camino en la noche y servimos de gu�a a muchos navegantes. Son unos amigos estupendos, que nos cuentan historias y nos hacen compa��a cada noche.
As�., el gigante y las estrellas siguieron charlando un rato, y durante los d�as siguientes Sopo no pens� en otra cosa que no fuera en encontrar una forma de buscar amigos. Pero no ve�a el modo de conseguirlo. Algunos d�as despu�s, fue a pedirle ayuda a la Luna. �sta, vieja y sabia, le respondi�:
- No sabr�s c�mo hacer algo por alguien hasta que le conozcas bien. �Qu� sabes de esos que quieres que sean tus amigos?
Sopo se qued� pensativo, porque realmente apenas sab�a nada de los hombres. Eran tan peque�os que nunca se hab�a preocupado.
Entonces se propuso averiguarlo todo, y dedic� largos d�as a observar las diminutas vidas de la gente. Y as� fue como descubri� por qu� todos hu�an al verle, y se enter� de las sequ�as que provocaba con sus comilonas de nubes, y de las inundaciones que provocaban sus llantos, y de mil cosas m�s que le llenaron de pena y alegr�a.
Aquella noche, el gigante corri� a saludar a las estrellas.
- Ya s� c�mo buscar� amigos.... ��comiendo y llorando!!
Y as� fue. Desde aquel d�a, Sopo vigilaba los cielos, y all� donde se preparaban enormes tormentas, se deba un buen atrac�n de nubes; y luego marchaba a llorar un rato all� donde ve�a que faltaba el agua. En muy poco tiempo, Sopo pas� de ser lo peor que le podia ocurrirle a un pa�s, a convertirse en una bendici�n para todo el mundo, y ya nunca falt� un buen amigo que quisiera dedicarle un ratito, escucharle o hacerle un favor.